
Te gusta cómo queda: empotrado en el techo, sin el cajón blanco de la pared, repartiendo aire por las cuatro esquinas del local. Y entonces llega el instalador, mira hacia arriba y te dice que ahí no se puede poner.
El cassette es la solución más elegante en climatización, pero tiene un requisito que no se negocia y un punto de fallo que casi nadie te cuenta antes de firmar. Los dos están aquí.
Qué es un cassette y dónde se pone
Un cassette es una unidad interior que se empotra en el techo. Por fuera solo se ve una rejilla cuadrada a ras, y por ella sale el aire repartido en varias direcciones a la vez.
Su ventaja frente al split de pared es esa: reparte el aire de forma uniforme en lugar de lanzarlo todo hacia un lado. En una sala cuadrada y amplia, eso se nota mucho, porque desaparecen las zonas donde hace frío y las zonas donde no llega nada.
Por eso es el equipo estándar en oficinas, locales comerciales, restaurantes y salas de reuniones. En vivienda se ve menos, y no por precio: por el techo.
El falso techo: el requisito que frena todo
Aquí es donde se cae la mitad de los proyectos.
El cassette no se cuelga del techo: va metido dentro de él. Necesita un falso techo con altura suficiente para alojar el cuerpo del aparato, que no es fino. Y no basta con que exista el falso techo: tiene que tener el hueco libre necesario por encima de la rejilla.
Si tu local tiene el techo de hormigón a la vista, la respuesta es no. Puedes construir un falso techo, pero entonces estás metiendo obra y el presupuesto ya no se parece al que tenías en la cabeza.
Antes de enamorarte del cassette, sube una escalera y comprueba qué hay ahí arriba. Es la primera pregunta que te va a hacer cualquier instalador serio.
Cassette de 2 vías o de 4 vías
Las vías son las direcciones por las que sale el aire.
- 4 vías: reparte por los cuatro lados. Es la opción natural para salas cuadradas o casi cuadradas, y va colocado en el centro.
- 2 vías: sopla hacia dos lados opuestos. Encaja mejor en espacios alargados y estrechos, como un pasillo ancho o un local en forma de tubo.
El error típico es poner un 4 vías en una sala alargada: dos de las cuatro salidas acaban soplando contra una pared cercana y ese aire no sirve de nada.
El drenaje: por dónde suelen fallar
Este es el punto que causa la mayoría de las averías, y no tiene nada que ver con el aparato.
Un cassette genera agua de condensación, y esa agua tiene que salir. Como el equipo está en el techo, no puede caer por gravedad hacia un desagüe cercano: necesita una bomba de condensados que la empuje hasta donde toque.
Cuando esa bomba se atasca o el tubo se obstruye, el agua no tiene por dónde irse. Y como el aparato está sobre tu cabeza, el aviso llega en forma de gotera o de mancha en el falso techo.
Es un fallo perfectamente evitable con mantenimiento, pero hay que saber que existe. Pregunta siempre por la bomba de condensados y por cómo se accede a ella el día que haya que limpiarla.
Mantenimiento: más exigente que un split de pared
Un split de pared lo abres, sacas los filtros y los lavas en el fregadero. Un cassette está en el techo.
Eso significa escalera cada vez, y que mucha gente acaba no haciéndolo. El resultado es el de siempre: filtros saturados, menos caudal de aire, más consumo y peor rendimiento.
Si el local es de uso intensivo, lo razonable es contratar un mantenimiento periódico en lugar de confiar en acordarse. Sale más barato que una avería con agua cayendo sobre el género.
¿Cuánto cuesta instalar un cassette?
Hay que separar dos cosas, porque las tiendas mezclan los precios y luego llegan las sorpresas.
- El equipo: los modelos domésticos y de pequeño comercio suelen partir de cifras cercanas a los 700 €, y suben bastante según potencia y marca.
- La instalación: se mueve habitualmente entre 320 y 550 €, sin contar obra de falso techo.
A eso hay que sumar lo que casi nunca viene incluido: tubería de cobre, cableado, desagüe, bomba de condensados y, si hace falta, la grúa o el andamio. Pide siempre el presupuesto desglosado.
Y antes de elegir potencia, calcula bien: tienes la cuenta en cuántas frigorías necesitas por m2.
Preguntas frecuentes sobre cassette
¿Puedo poner un cassette sin falso techo?
No. El cassette se empotra dentro del techo y necesita hueco suficiente por encima de la rejilla. Sin falso techo hay que construirlo, y eso es obra aparte que cambia por completo el presupuesto.
¿Es mejor un cassette de 2 vías o de 4 vías?
Depende de la forma de la sala. El de 4 vías es para espacios cuadrados y va en el centro. El de 2 vías encaja mejor en salas alargadas y estrechas, donde dos de las cuatro salidas quedarían soplando contra la pared.
¿Por qué gotea un cassette?
Casi siempre por el drenaje. El agua de condensación se evacúa con una bomba de condensados, y si esa bomba o el tubo se atascan, el agua acaba saliendo por el falso techo. Es la avería más frecuente y se evita con mantenimiento.
¿Cuánto cuesta instalar un cassette?
La instalación suele moverse entre 320 y 550 €, y el equipo parte de cifras cercanas a los 700 €. No suelen estar incluidos el cobre, el cableado, el desagüe ni la obra de falso techo.
¿Sirve un cassette para una vivienda?
Sirve, y reparte el aire mejor que un split de pared. El problema en vivienda es el falso techo: pocas casas lo tienen con el hueco necesario, y construirlo encarece mucho la reforma.
¿Hace más ruido que un split de pared?
Normalmente menos dentro de la sala, porque el cuerpo del equipo queda alojado en el techo. Lo que sí se nota es que el aire llega desde arriba y de forma más repartida, en lugar de como un chorro dirigido.
¿Cada cuánto hay que limpiar los filtros?
En temporada de uso, cada pocas semanas. Al estar en el techo hace falta escalera, y por eso mucha gente lo deja pasar. Filtros sucios significan menos caudal, más consumo y peor enfriado.
